a
a+
a
a-
A

Hospital las Higueras

06/09/2013

Al conmemorarse el Día Nacional del Funcionario Samu llaman a dar buen uso al 131

           El 8 de septiembre de 2009, en la ruta 5 sur, a la altura de la provincia de Malleco en La Araucanía, Aníbal Duhalde y Juan Carlos Fernández, conductor y técnico paramédico respectivamente, ambos funcionarios del Servicio de Atención Médico de Urgencia (Samu) de Angol, murieron cuando retornaban a la comuna tras realizar un exitoso traslado de un paciente al Hospital Base de Temuco.

Fue esta tragedia carretera lo que motivo a las autoridades del Servicio de Salud Araucanía Norte a solicitar que el Ministerio de Salud decretara esta fecha como el Día Nacional del Funcionario Samu en Chile.

En la región del Biobío, en tanto la cobertura que ofrece este servicio móvil de urgencia se divide en dos áreas: Samu Cordillera, con bases en los hospitales de Chillán y Los Ángeles; y Samu Costa cuyo centro regulador se encuentra en el Hospital Regional Dr. Guillermo Grant Benavente de Concepción. Desde esta base de operaciones se controlan 25 ambulancias, distribuidas en 20 recintos asistenciales de diferentes comunas, todas bajo las jurisdicciones de los servicios de Salud de Concepción, Talcahuano y Arauco.

El Samu Costa cuenta con cerca de 40 funcionarios, que trabajan en sistemas de turnos rotativos de 12 horas continuas, y son quienes atienden las llamadas, conducen las ambulancias y despliegan sus conocimientos de asistencia médica –prehospitalaria- en cualquier tipo de emergencia que involucre a personas.

Sus móviles básicos y de avanzada, están equipados con aparatos de alta complejidad e insumos clínicos y son tripulados por profesionales médicos, reanimadores y paramédicos.

Uno de estos técnicos es Daniel Espinoza Márquez (40), quien por vocación social y motivado por las carencias de su natal Talcahuano, decidió enrolarse en el Samu Costa, con base en el Hospital Las Higueras. Ahí se desempeña hace 15 años y, pese a su experiencia siempre asume nuevos desafíos. Actualmente, cursa cuarto año de Enfermería. “Lo que más me mueve es la adrenalina y poder ayudar a todo tipo de paciente sin discriminación, cuando vamos en la ambulancia no sabemos específicamente a qué tipo de emergencia acudiremos”. Espinoza reconoce que es un trabajo riesgoso, a tal punto que puede estar en juego su propia vida. “Todos los días me despido de mi esposa e hijas con un beso, sin saber si llegaré a mí casa”.

Al igual que varios de sus compañeros, durante el terremoto y maremoto que arrasaron Talcahuano, Daniel perdió su casa y su auto. Este evento lo marcó profundamente. Pero lejos de bajar los brazos, puso a su familia a salvo y se presentó en su base para ir en ayuda de sus vecinos afectados. “Fueron semanas en que trabajamos sin parar ni ver a nuestras familias. En esos momentos

contábamos con tres ambulancias, logramos equipar otras tres para hacer más rondas y estar en contacto con la gente”, rememora. “Pasamos muchas horas juntos, donde conversábamos, compartimos nuestros problemas y alegrías. Estoy orgulloso de lo que hacemos como Samu Costa. Para estar aquí, hay que tener vocación. Para mí el Samu lo es todo”.



VER RECUADRO

131: NÚMERO ÚNICO DE EMERGENCIA SAMU Según la Dra. Consuelo Barbet, médico coordinadora del Samu Costa del Servicio de Salud Concepción, diariamente, en el centro regulador del Hospital Guillermo Grant Benavente se reciben cerca de 1.500 llamadas al 131, fono al que se puede acceder de cualquier teléfono fijo o desde celulares. Del total de llamados, se activan alrededor de 200 procedimientos. El resto de los contactos telefónicos (unos 1.300) son las llamadas “no pertinentes”, que no constituyen emergencias reales sino más bien son las indeseables ‘pitanzas’. “De ahí que pedimos a toda la ciudadanía que haga “buen uso” del número 131, pues una llamada puede ser el límite entre la vida y la muerte para cualquier habitante de la región del Biobío y del país”.

play_arrow
pause
stop